The Beatles – ‘Magical Mystery Tour’ (1967)

Como película, ‘Magical Mystery Tour’ fue un verdadero desastre. Según dicen, el especial de una hora emitido para la BBC fue uno de los mayores fiascos que ha tenido el canal. Paul creyó que juntar a hartos personajes bien extraños y pasear con ellos dentro de un bus “mágico” iba a ser entretenido… pero se equivocó. De todas formas, detrás del fracaso de la versión audiovisual de ‘Magical Mystery Tour’ estaba su respectiva banda sonora, que a diferencia del show televisivo, resultó ser un diestro LP de 11 temas, que no dejó de impresionar a los fanáticos que el mismo año ya habían alucinado con el tremendo ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’.

El disco estaba divido en dos partes, Lado A y Lado B. En el lado A se incluían los temas pertenecientes a la película como soundtrack, mientras que el Lado B estaba compuesto por una colección de caras A y B de singles lanzados en 1967.

El álbum parte con la tremenda “Magical Mystery Tour”, que pone su nombre en el disco. Con la colaboración de los trompetistas Elgar (Gary) Howarth, Roy Copestake y John Wilbraham, McCartney junto a George Martin lograron capturar los ánimos con un excelente corte de entrada, lleno de alegría y fervor, con sonidos frescos y alegres.

Luego aparece la estremecedora “The Fool on the Hill”, una canción que habla de un tipo loco que vive solo en la colina, pero que al escucharla te imaginas una cantidad de pasajes bellos, nada que ver con el verdadero significado de la canción. Lo más atrayente de este tema son los sonidos de viento incorporados, interpretados por el mismo Paul, quien cogió una flauta dulce y aplicó la misma melodía vocal al tema, dando como resultado una hermosa tonada, de las mejores que ha compuesto el Sir McCartney.

Le sigue “Flying”, un viaje instrumental de ligera ambientación, compuesto por cada uno de los cuatro Beatles. John se encargó del mellotron, Paul tocó algunas guitarras junto con George, y Starkey siguió en las percusiones. Se utilizaron algunas cintas invertidas que Ringo escogió, y se puede oír claramente como los Fab Four utilizan sus voces como una sola, para transformarla en otro instrumento más.

En “Blue Jay Way”, George hizo lo mismo que en el ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, entregarnos una canción de mediana calidad como relleno para abotagar algún EP. Creada a la “rápida”, Harrison compuso esta psicodélica pieza un tanto repetitiva en una casa ubicada en la calle “Blue Jay Way”, de ahí el nombre. La voz pasó por un colador de efectos, y hasta se hizo lo que estaba de moda por entonces… se invirtieron las resonancias, y así se dio forma a otra pieza de Harrison que poco a poco daba a conocer su inapetencia a la hora de componer.

Se acaba la psicodelia y nos abrimos paso al mejor pop hecho canción, lejos una de las composiciones más cototas que Paul nos regaló dentro de los Beatles… “Your Mother Should Know”. McCartney arma una deliciosa tonada ambientada en los años 20, como acostumbra a introducir en algunos de sus discos pertenecientes a la segunda etapa de los melenudos, y nutre una dulce armonía que te obliga a tararearla una y otra vez. De lo mejor del disco.

Lennon supo que en la escuela Quarry Bank de Inglaterra, los profesores estaban haciendo que sus alumnos analizaran las canciones de los Beatles, entonces decidió hacer “I Am the Walrus”, un temón que no habla de nada en específico, pero que aún así es una de las hechuras de Lennon más adoradas por los fanáticos, y no por nada, pues la canción es todo un emblema inglés. La idea era crear una letra que supusiera un puzzle de frases escondidas, pero sólo para burlarse de aquellos que suelen ver cosas donde no las hay, ya que este tremendo tema, además de poseer palabras inventadas, no esconde ni un misterio por descifrar. Una cabalgata de instrumentos (8 violines, 4 violonchelos, 3 trompas y un clarinete, entre otros) desfilan en esta mágica composición que mezcla la psicodelia con el pop, y que simboliza la esencia del disco entero. Un clásico absoluto.

Finaliza el Lado A y cesan las asombrosas canciones que dan forma a la temática de funesta película. Ahora comienza el Lado B, repleto de maravillosas pistas, muy recordadas como insignias de su carrera. Y para emprender de nuevo el viaje –dentro de este “mágico tour”-, tenemos a “Hello Goodbye”, una divina canción que se pasea por los compases más agradables de imaginar. McCartney lo hace otra vez. Consigue alcanzar la cima una vez más con esta perfecta conjugación de pulcro pop, dulces escalas vocales y tremendos riffs ascendentes que encierran una genial joya de los años 60’s. Lo mejor, el “final mahori”, donde unas bailarinas hawaianas mueven las caderas al swing de la tropical música que sirve para despedir el tema.

Hay quienes dicen que “Strawberry Fields Forever” es la mejor canción de los Beatles, o por lo menos la mejor de Lennon. Un deleite sensorial de estereofónicos retumbos manipulados da vida a un sorprendente viaje de ensueño. La preciosa melodía de Lennon irrumpe en las ganas de volar y adentrarse a un misterioso mundo lleno de fantasía, alrededor de campos de fresas… por siempre. John solía asociar esta canción con su niñez, lo que nos acomoda a visualizar de mejor manera la tonada. Esta canción fue un verdadero dolor de cabeza para George Martin, ya que Lennon nunca estuvo conforme con las grabaciones. Primero, se grabó de una forma más rápida, como realmente era en un principio. Después se hizo otra versión, más sinfónica y por lo misma razón lenta. Pero Lennon seguía en desacuerdo con Martin, le gustaban mucho las dos versiones, pero ninguna por sí sola lo suficiente. Entonces tuvieron que mezclar las dos partes, y el resultado, milagrosamente calzó en tempos y tonalidades.

En “Strawberry Fields Forever” aparece un mensaje subliminal en el término de la canción. otro más que alude a la supuesta muerte de Paul. Si agudizamos nuestros sentidos mientras bombos, tambores y platillos cierran la canción, se oye claramente una voz desganada que dice: “I buried paul”, lo que al español sería: “Yo enterré a Paul”. Obviamente, es sólo una teoría, pues todos sabemos que Paul está bien vivo, viejo pero vivo.

Junto con “Strawberry Fields Forever”, “Penny Lane” fue grabada para la sesión del ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’. Martin no quiso incluir semejantes obras maestras quizás por falta de tiempo dentro del el LP, pero lo cierto que no demoraron en hacerse conocidas, y “Penny Lane” tuvo un video clip de lo mejor, con uno Beatles más excéntricos que nunca, arriba de unos caballos y tomando el té al aire libre. “Penny Lane” es ahora una calle famosa en Liverpool, gracias a Paul, quién atribuyó el nombre de aquel territorio para reunir todos esos nostálgicos recuerdos que le producía el lugar. Una pieza de invaluable valor musical, con infinidad de arreglos orquestales, para regocijarse en pop de calidad británica con leves sonidos de antaño.

La dupla Lennon-McCartney vuelve a hacer estruendos como en los viejos tiempos, “Baby You’re a Rich Man” es el más claro ejemplo. El músico invitado Eddie Krammer utiliza un vibráfono para el dulce estribillo. Tiene cierta relación con el tema “Lucy in the Sky with Diamonds”, pues bien, posee un verso psicodélico y un coro pop repetidas veces, formato de canción utilizado en el popular sencillo de su disco anterior. “Baby You’re a Rich Man” es una canción de protesta, bien estructurada de superlativo resultado.

“All You Need Is Love” cierra un disco repleto de buena onda, bañado en fantasía y esperanza positiva. John Lennon compuso el tema sólo unos días antes de que apareciera en el primer enlace mundial de la BBC vía satelital. En el video en vivo, donde una orquesta acompaña con elegancia las hermosas frases de amor y paz que Lennon desprende en sus estribillos para expandir el mismo plan el coro. Todos vestidos con colores vivos, querían entregar ese mensaje hippie que todo músico sesentero se sentía en la obligación difundir. El final es emocionante, haciendo alusión a clásicos de años atrás como “Yesterday” o “She Loves You”, y con un montón de amigos en el estudio repitiendo la frase “Love is All You Need” una y otra vez –entre ellos, Keith Richards y Mick Jagger de los Rolling Stones-, los Beatles se despiden con un outro eterno y repleto de nostalgia. Ellos consientes de los cambios que el mundo sufría por entonces, sólo cantaban sus canciones de amor y paz, y trataban de acomodarse a una sociedad tan paralela a este tópico en todas sus variables. Este tema vino a nosotros en busca de aquello. Los Beatles decían adiós con una inigualable alabanza a la amistad colectiva, y lo mismo hizo el mundo al despedir el féretro de John en la década de los 80’s, mientras en los parlantes sonaba la frase más preciosa que alguna vez se cantó en la historia de la música.

Por Sebastián Chávez peña

 

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One Response to The Beatles – ‘Magical Mystery Tour’ (1967)

  1. camilox dice:

    sebax , colega, me encanto tu crítica de estos fabulosos FAB FOUR =), y tienes razón es un disco bien mágico, q cada vez q lo escucho me encanta. bueno ahy nus vemos …

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