Cuarto álbum de la magistral banda canadiense “Rush”. Un disco muy particular, teniendo como joya la primera pista denominada con el mismo nombre del LP, la cual dura 20 min. 34 seg. Y nos cuenta una historia con pinceladas fantásticas. Dejo en claro que no es un álbum conceptual, las letras de las demás canciones no tienen relación con la historia del tema titular del disco. Como dato curioso, Rush también utilizó este formato nuevamente en su álbum ‘Hemispheres’.

La historia es así; en un futuro no muy lejano -unos 56 años más adelante-, los planetas de esta galaxia se unieron bajo el gobierno de la “Estrella Roja de la Federación Solar”, a causa de una guerra espacial. El mundo estaba bajo el mando de unas computadoras llamadas “templos”, que gobernaban la literatura, la música y la pintura. En este mundo prefabricado, un hombre, el protagonista de la historia, descubre un instrumento perteneciente en una vieja época, ese instrumento es una guitarra. El individuo empieza a rasguear sus cuerdas y a jugar con sus perillas, descubriendo una capacidad para crear su propia música, muy distinta a la de los templos. El hombre muestra su descubrimiento a los “sacerdotes” del templo de ‘Syrinx’ pero, estos destruyen el instrumento al instante, pues para ellos no calza con el plan de la Federación Solar.

El protagonista regresa a la caverna donde encontró la guitarra y, en un sueño, es encaminado a una tierra bella llena de fantasías. Tiempo después, al despertar, no cree que la visión haya sido sólo una ilusión. Deprimiéndose más y más, el individuo finalmente decide que no puede seguir formando parte de la Federación y se quita la vida. Al mismo tiempo, comienza una gran batalla interplanetaria y al final de la suite se escucha una voz diciendo: “Atención, planetas de la Federación Solar: hemos tomado control”, dejando el final de la historia en un tono enigmático.

La primera pista, homónima del álbum es “2112”, y en ella hay siete temas que conforman esta primaria joya. el primer fragmento de estas es “Overture”, un tema instrumental bien largo, que al final se escucha la siguiente línea: …“Y los humildes heredarán la Tierra”, una cita del Nuevo Testamento. Esta introducción contiene una adaptación para guitarra de un conocido pasaje musical perteneciente a la “Obertura” de Chaikovski, de 1812.

“The Temples of Syrinx” nos muestra un contraste inmediato a la línea antedicha, al exhibir a los villanos arrogantes de la historia, los sacerdotes del templo de ‘Syrinx’. Ellos son caracterizados en la letra a través de su declamación soberbia: “Todos los dones de la vida se encuentran dentro de nuestros muros”. Los sacerdotes rigen la tierra, pues ellos fueron quienes tras la guerra unieron a las colonias humanas supervivientes bajo la “Estrella Roja de la Federación Solar”, y supuestamente bajo principios de igualdad y hermandad.

La voz de Geddy Lee, cuyo registro es particularmente alto, se escucha en este tema de manera casi estridente, y es producto de variedad de efectos sonoros, como parte de la caracterización de los sacerdotes. Su voz se oye más natural en “Discovery”, donde nos muestra al protagonista, narrando a su vez el descubrimiento de la guitarra dentro de una caverna. Confiado en que su develamiento causará una impresión favorable en los sacerdotes, el protagonista les muestra la guitarra en el cuarto tema…

“Presentatión”, es en esta canción donde el diálogo entre el protagonista y los sacerdotes se ven a sí mismos reflejados musicalmente en el estilo cortés de la guitarra y de la voz clara del cantante, interpretando al “hombre” y diferenciando el estilo “hard” y la voz más estridente que corresponden a los clérigos, quienes terminan destruyendo el instrumento con la frase: …“Un juguete más que causo la destrucción de la raza antigua de los hombres”.

El protagonista vuelve a casa deprimido y en el quinto tema, “Oracle: The Dream”, en el cual ve en un sueño un oráculo que lo lleva a un viaje de visita a la “tierra maravillosa” de la raza antigua. El tipo es deslumbrado con la majestuosidad de la tierra y con la manera en que sus habitantes tenían libertad para hacer y crear lo que quisieran. Además, en su sueño, ve aumentar el poder de la raza antigua y sus preparaciones para regresar al presente y demoler los templos.

Luego llega “Soliloquy”, y momentos después el hombre despierta perturbado al darse cuenta de que aquel mundo perfecto nunca existirá para él, y se quita la vida en la caverna donde descubrió la guitarra. Como anécdota, durante uno de los shows de la banda Audioslave, el vocalista Chris Cornell interpretó en señal de homenaje “Soliloquy”, con una guitarra clásica.

Para terminar este gran revoltijo de canciones transformadas en una sola, llega “Grand Finale”, algo así como el “Gran Final”, una pieza muy instrumental y despampanante que concluye con la frase antes mencionada. Algunos fans interpretan este final como indicador del retorno triunfal de la raza antigua, mientras que otros concluyen que representa el poder absoluto de los sacerdotes. Una gran pista que cautiva con arreglos musicales donde abunda el término rock con asombrosas experimentaciones climáticas.

Luego siguen las canciones restantes, que como dije anteriormente, no tienen ninguna relación con el título del disco. “A Passage To Bangkok”, un tema de lujo, con sorprendentes riffs que logran impregnar distorción a las venas, calcando definitivamente el estilo de la gran banda Led Zeppelin. “The Twilight Zone” es otro gran tema que es totalmente rompe-cráneos, se escuchan guitarras limpias y a su vez muy distorsionadas, transportándonos a la cúspide máxima de su característico estilo. Es en este tema donde la voz del vocalista Geddy Lee sorprende con ese casi emblemático chirrido vocal de Gary Weinrib (Geddy Lee).

Seguimos con “Lessons”, un tema un poco más calmado, pero que nos obliga a cantar junto a Geddy Lee, que posee su esplendor en su invaluable coro, instante clave para darnos cuenta de la calidad instrumental de Alex Lifeson en la batería y de John Rutsey en la guitarra, con fulminantes matices en cada uno de los instrumentos.

Después de terminar el tema anterior con un espectacular solo de guitarra, llega “Tears”, que es como la “balada” del disco, continuando la línea apaciguada. Un tema bello, que nos transporta a la calma y majestuosidad en clave melodiosa. Un momento para pensar y deleitarse con este trío canadiense y su sorprendente música.

Para terminar este gran disco, comienza a sonar “Something For Nothing”, otro temazo que en su introducción agrega una guitarra limpia, y al momento del coro, se escuchan esas cuerdas afiladas y la sorprendente voz de Lee cabalgando en tus oídos. El éxtasis máximo del tema es su explosión en las cuerdas, que Rutsey maneja como los dioses; cabe destacar además una extraordinaria batería entrecortada con sorprendentes cambios de impredecible concordancia. Neil Peart, baterista y compositor de varios temas de la banda, se puede considerar como uno de los músicos más importantes de la historia, por su talento y versatilidad al momento de pegarle a los tambores.

Un disco realmente genial, sorprendente, con contenido de sobra, repleto de historia futurista, y como no, rock clásico genuino, que da para escucharlo una y otra vez.

Por Luis Camilo Urria

DESCARGA: Rush – ‘2112’ (1976)

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5 Responses to

  1. Panchax dice:

    Genial 🙂 siempre escribiendo tan bien… me fascina este blog siempre puedo encontrar buena información, te felicito muy buena crítica :D.

  2. P3LusillO dice:

    Bkn compadre camilox… ahora la leeré… y ojalá que escribas todos los días para que le alivies la pega a Celso.

  3. Celz0mbie dice:

    Ya subí el link para que se lo descarguen via Rock & Links, si lo desean.

  4. nicolas dice:

    magno disco, magno comentario!

    algo sabia de la historia del primer track, pero jamas pense que fuese algo tan preparado, en verdad no se podia esperar menos de esta banda.

    felicitaciones, gran comentario, deja en claro la magnificencia de Rush.

    saludos!

  5. anon dice:

    instante clave para darnos cuenta de la calidad instrumental de Alex Lifeson en la bater�a y de John Rutsey en la guitarra, con fulminantes matices en cada uno de los instrumentos.

    que es esto?

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